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martes, 8 de noviembre de 2011

8 abrazos al día, una buena solución

Esta ponencia explica los beneficios que puede causar a nuestro plantea y economía el alcanzar niveles altos de oxitocina.
Espero lo disfrutes










lunes, 3 de octubre de 2011

Fórmula para evitar el crecimiento por tacañísimo y perdida de tiempo.



Quiero compartir contigo en este mes la uno de los aprendizajes que tuve al terminar de leer el libro “Las 5 grandes metas que guiarán tu vida” de John P. Strelecky. En este libro el autor presenta una formula para evitar tacañísimo en nuestras organizaciones.
La mayor parte de las decisiones de la vida empresarial, están hechas con esta fórmula matemáticas básicas, C+E=O donde C es el Costo,  E es Esfuerzo y O es lo obtenido. Es decir, lo que cuesta más el esfuerzo que haremos nos dará un el resultado obtenido. Sin embargo, la mayoría de las veces cuando solamente nos concentramos en esta fórmula sufriremos de Tacañitis o perdida de tiempo, la propuesta es para aumentar nuestro abundancia y esto significa que la fórmula debe de traducirse así C+E  poniendo el enfoque en que O debe de ser mayor que C y E.
Muchas personas pueden sufrir estancamiento o falta de crecimiento en sus organizaciones al tomar una decisión sobre invertir en abrir un nuevo mercado, contratar o entrenar a alguien, adquirir un nuevo producto o servicio, etc si basan  su toma de decisiones únicamente en el Costo o se quedan preocupados por el Esfuerzo necesario para lograr. Lo importante de la fórmula es que lo Obtenido siempre sea mayor que la combinación de costo y del esfuerzo, es decir, si lo obtenido es mayor, vale la pena hacerlo.
Durante la historia el protagonista se pregunta sobre una inversión en libros de medio millón de dólares al año  para sus empleados y el razonamiento es el siguiente. Medio millón de dólares en libros a primera vista parece mucho, esto significa 4 libros de 10 dólares al año por empleado.
El personaje dice si selecciono buenos libros que tengan un beneficio práctico e inmediato para las personas que trabajan conmigo. La pregunta real es… tras leer los cuatro libros que les compre, ¿mi gente tomará por lo menos 41 dólares de mejores decisiones, o será 41 dólares más productivos, o tendrán una idea que valga por lo menos 41 dólares sobre como dirigir a sus equipos, o podrán resolver problemas 41 dólares más rápido, porque ahora tiene referencias comunes y métodos de trabajar?
Al ser su respuesta es: por supuesto que sí. Mientras O exceda a C+E, la inversión es buena. Además, no sólo utilizarán esa información una vez ya que obtengo el beneficio de su crecimiento durante todo el tiempo en el que trabajen conmigo, así que la inversión se hace.
A pesar de que este ejemplo es ficticio puedo decirte con certeza que algunos de mis clientes han estado en situaciones que han dejado de ganar dinero por solo tomar en cuenta el Costo y el Esfuerzo de una decisión. Por  ejemplo, No contratar a un operador de maquina que puede facturar 50 mil pesos mensuales a un costo de contratación de 12 mil mensuales, aun contabilizando 3 meses de pura capacitación durante el primer mes de trabajo este operador podría generar para la empresa más dinero.

Así que la próxima vez que tengas que tomar una decisión revisa que tu fórmula sea  C+E
Te dejo con esta reflexión por parte del autor “para lograr trabajar en un corporación y ser uno de los principales ejecutivos, o CEO, tienes que ser capaz de comprender la fórmula C+E
Mi nombre es Gabriel Uribe y me encantará escuchar tus comentarios, me puedes seguir en: 
twitter:@GabrielUribe

lunes, 1 de agosto de 2011

La pereza, un buen camino para no lograr tus metas.



Quiero compartir contigo una historia que me pareció muy ilustrativa porque aun cuando sabemos que el dejarnos seducir, día con día por la pereza o el camino fácil, es muy peligroso y no nos acerca a nuestras metas. Es valioso contar con una recordatorio sobre el poder de elección que tenemos sobre el cumplimiento de nuestras metas. Esta historia aparece en el libro “El camino de la mente libre” de Tarthang Tulku y comienza así:

“…Lelo Sempa y Tsondru Ñidpa eran dos hermanos que vivían en el Tíbet hace algunos años. Cuando llegó la hora de que salieran al mundo a buscar fortuna, decidieron viajar juntos. Lelo, el mayor, era muy bueno para hablar, y casi siempre se salía con la suya gracias a su elocuencia. Tsundru, aunque no poseía una mente tan ágil como la de su hermano, era fuerte, de buen corazón y estaba siempre dispuesto a trabajar duro para alcanzar sus metas.

A lo largo de su viaje los hermanos caminaban kilómetros enteros en silencio. Durante estos lapsos de tiempo, Tsondru ideó una estrategia para cumplir su objetivo: encontraría trabajo en una gran ciudad y ahorraría lo suficiente para comprar su propia tienda. Lelo, por otro lado, pasaba estas horas de silencio soñando en la vida placentera que deseaba: llena de riquezas, mucha comodidad y fieles amistades. Cuando no soñaba con el futuro, Lelo recorría kilómetros enteros deleitándose con recuerdos de situaciones felices.  Cuando compartían sus pensamientos, Tsondru le contaba a Lelo sobre sus ambiciones y Lelo daba consejo a Tsondru acerca de cómo lograr sus metas.




Tsondru era muy entusiasta y siempre estaba dispuesto a realizar cualquier esfuerzo que fuera necesario. Cuando acampaban, cada noche, era Tsondru quien recolectaba la madera para la fogata y el que cocinaba la cena, mientras que Lelo realizaba observaciones tales como: “si acercas los leños delgados entre sí, el fuego arderá más y el arroz se cocinará más rápidamente”. Las recomendaciones de Lelo eran tan útiles que Tsondru no se daba cuenta de que eran la única contribución de aquél.

Lelo, por su parte, no pasaba por alto la naturaleza industriosa y emprendedora de Tsondru y gradualmente fue percatándose de que una alianza con Tsondru garantizaría que sus sueños de una vida holgada y de fortuna se volvieran realidad. Un día comentó a Tsondru lo siguiente: “Propongo que cuando lleguemos a la ciudad, hermano mío, nos unamos en una empresa. Indudablemente, juntos podremos conseguir un gran éxito”. Tsondru meditó sobre la propuesta mientras caminaban; tras un rato respondió: “Eres muy ágil en tu pensamiento y posees un gran sentido común, por lo que pienso que sería una sabia decisión trabajar contigo”. Fue así que quedó consolidada la sociedad.

Los hermanos llegaron por fin a Shigatse, una gran ciudad tibetana y encontraron que bullía el ajetreo de gente trabajando por doquier. Decidieron quedarse allí, y Tsondru inmediatamente empezó a pensar en conseguir trabajo. “Ven, Lelo” le dijo, “vamos a buscar trabajo; ahorraremos el dinero suficiente para comprar una tienda”. Lelo respondió que antes de conseguir trabajo necesitaba tiempo para conocer la ciudad e investigar todas las posibilidades que ésta ofrecía. Le hizo notar que había tiempo de sobra y que un hombre inteligente se movía con cautela en situaciones como ésa. Lelo no tuvo prisa y Tsondru se fue solo; éste pronto encontró un empleo. Con su sueldo no podía ahorrar pero era capaz de mantener a ambos. Como creía que Lelo pronto encontraría un empleo, gustosamente le mantenía.

Al poco tiempo, gracias a su ingenio y afabilidad, Lelo ya había conseguido muchos amigos. La pequeña casa que compartía con Tsondru a menudo estaba llena de gente; la cerveza se repartía en abundancia y la conversación era siempre interesante. Su estilo de vida era placentero y agradable; Tsondru estaba contento; difícilmente se daba cuenta de que Lelo había dejado de buscar empleo.

Tsondru trabajaba bien y como resultado de ello su jefe le concedió más responsabilidades. Su sueldo mejoró; no obstante, tras costear las extravagantes fiestas que su hermano organizaba, no le sobraba dinero para ahorrar. Conforme los meses se hicieron años, Tsondru olvidó sus planes de comprar la tienda.

En ocasiones algún amigo de su hermano apartaba a Tsondru para señalar cortésmente que Lelo contribuía poco a su vida. “¿Acaso le preocupa encontrar trabajo?”, preguntaba el amigo.”¿Cuáles son sus planes?” Parece que no hace otra cosa que pasar el tiempo disfrutando de placeres banales”.
 
Cuestiones como ésa dejaban a Tsondru confundido y ansioso, aunque defendía a su hermano incondicionalmente. “Lelo necesita tiempo para encontrar una posición que sea realmente buena”, contestaba. “ Además, siempre estamos rodeados de compañía agradable. Nunca necesitamos buscar entretenimiento. Como puedes ver, de ese modo él contribuye”.

Sin embrago, la duda empezó a crecer en la mente de Tsondru, obligándole, finalmente a preguntar: “Lelo, de vez en cuando alguno de tus amigos me pregunta por qué no trabajas. ¿Puedes decirme por qué no lo haces?”

Lelo pensó por un momento y respondió: “Hermanito, ¿por qué prestas importancia a las preguntas de quienes poco se preocupan por tus intereses?  Pienso que esas personas son superficiales y que envidian nuestra vida feliz. Tal vez quieren tornarte en mi contra. Cualquiera que sea su motivo, ¿para qué alentar esos chismes sin sentido? Existen cosas más importantes en qué utilizar el tiempo y mejores amigos de quienes rodearse. Así que deja de lado esa pregunta y continúa con tus asuntos.

Satisfecho con la respuestas de Lelo, Tsondru olvidó el asunto. Pero al poco tiempo el jefe de Tsondru se encontró con problemas y se vio obligado a cerrar su negocio repentinamente. Tsondru perdió el trabajo a medio día; se dirigió a una cafetería cercana para pensar sobre sus situación. Mientras estaba perdido en sus pensamientos se acercó un hombre joven que le preguntó si podía sentarse en su mesa. Tsondru hizo espacio al joven y le pregunto su nombre.

“Soy Gewa Chosky y acabo de llegar a Shigatse. Mi plan es buscar un trabajo y ahorrar lo suficiente para comprar un negocio pequeño. ¿Conoce algún buen lugar en esta ciudad dónde pueda encontrar trabajo?”

Los ojos del joven eran brillantes y su personalidad vigorosa y entusiasta. Era fácil adivinar que lograría lo que planteaba. Su entusiasmo contrataba fuertemente con el opaco vació que llenaba el corazón de Tsondru.

Entonces Tsondru se percató de que había perdido una gran oportunidad. Al igual que el joven Gewa, él había tenido grandes ambiciones; también había querido llevar un negocio propio exitosamente y había deseado obtener alegría y satisfacción por sus esfuerzos. Sin embargo, de alguna manera las cosas no habían resultado como él quería. Por el contrario, ahora estaba allí, no era joven y se encontraba desempleado. A pesar de los recuerdos de las situaciones sociales compartidas con sus amigos, no podía sentirse satisfecho con su vida.

Cuanto más pensaba Tsondru en el asunto, más se daba cuenta de que la influencia de Lelo estaba en el centro de su vacío. Él había prometido contribuir en gran medida, pero en realidad sólo había gastado; poco a poco había terminado con la energía y el tiempo de Tsondru, socavando los planes de vida.

 Tsondru miró a Gewa y le comentó: “Cuando yo tenía tu edad también llegué a Shigatse buscando fortuna. Tenía planes como los tuyos pero nunca los realicé porque estaba demasiado dispuesto a consentir una vida cómoda. Justamente hoy perdí mi trabajo; me queda la mitad de mi vida y no tengo ahorros. Te voy a dar un consejo. No sé dónde puedas conseguir trabajo pero encuéntralo pronto y esfuérzate.

No permitas que otros te convenzan de abandonar tu mente. Si te incitan a dedicar más tiempo al ocio o dicen que trabajas demasiado. No les prestes atención porque esos no son tus amigos. Tan sólo debes escuchar lo que te dice el corazón y seguir tu meta; haz lo que te dicten. Así, cuando llegues a mi edad te sentirás más que satisfecho. Tu vida será rica y plena; tendrás un corazón orgulloso y lleno de confianza. Aun cuando pierdas las riquezas que acumules, prosperarás porque contarás con el tesoro de la profunda satisfacción y del aprecio por tu vida”. Gewa Chosky agradeció en silencio a Tsondru y el hombre mayor salió de la cafetería.

La plática con Gewa Chosky ayudó a Tsondru a ver su propia vida en perspectiva y a darse cuenta de qué debía hacer. Al llegar a su casa encontró a su hermano rodeado por el acostumbrado grupo de amigos. Tsondru dijo, “Amigos míos, hagan el favor de dejarnos solos porque tengo que hablar en privado con mi hermano”.

“¿No puede esperar esa charla, Tsondru?”, replicó Lelo. “Estamos en medio de una historia muy buena y no quiero perderme el final”.

Tsondru negó con la cabeza y dijo, “No”. Por el tono de su voz todos supieron que lo mejor sería marcharse Un tanto incómodo, Lelo fue a cerrar la puerta tras sus amigos, protestando, “¿Qué es aquello que debe tener prioridad frente a nuestros invitados?”

“En primer lugar”, Tsondru respondió, “esta mañana perdí mi empelo. Ya no tenemos ingresos. Mientras pensaba qué hacer me percaté de que esta vida que hemos creado en realidad no nos ha dejado nada bueno. También me di cuenta de que estoy envejeciendo y de que no me he centrado en llevar a cabo mis metas. Pero como aún no estoy demasiado viejo para luchar por ellas he decidido dejarte, viajar a otra ciudad y empezar de nuevo. Tengo la determinación de lograr mis objetivos. Antes de partir, debo decirte que tú también deberías dejar de desperdiciar tu vida. Tu discurso es ágil y te ha llevado a ganar muchos amigos, pero no te ha propiciando nada más. Eres mayor que yo pero dependes de mí para tu manutención, ¿qué harás cuando me vaya?”

Por primera vez, Lelo no tenía lista una respuesta. Tras titubear un rato, suplicó a Tsondru que cambiara de opinión y que se quedase, pero Tsondru no respondió. Lelo entonces montó en cólera y acusó a Tsondru de traicionarle, de abandonarle para luchar por metas egoístas. Después acusó al jefe de Tsondru de forzarlo a tomar una decisión apresurada. Lelo culpó a todas las personas y cosas que se le ocurrieron, pero nunca consideró que su propia pereza fuera la causa del problema.

Tsondru partió y se estableció en otra ciudad. Dos años después había ahorrado lo suficiente para comprar su negocio soñado; pronto prosperó y adquirió un renombre. Son embargo Lelo, su hermano, fue deambulando de pueblo en pueblo por el resto de su vida, contando historias en las tabernas a cambio de comida y compañía.

En tibetano, la palabra lelo significa “pereza” mientras que tsondru significa “vigor”. Ambas cualidades son innatas en nosotros y podemos elegir cuál de éstas fomentar en nuestra vida diaria.”

Tarthang Tulku continua diciendo, la mente perezosa se hace pasar por amiga nuestra, ofreciéndonos comodidades y alegría, pero en realidad poco a poco consume nuestros sueños más preciados y nos vuelve pasivos. Es el mayor obstáculo para nuestro progreso en el camino espiritual. Aquí yo agregaría que también en el logro de nuestras metas.

Cuando estamos en el camino a lograr nuestras metas nuestra mente puede susurrarnos que esperemos, que descansemos un rato o que hagamos otra cosa porque después habrá tiempo para hacer esas acciones y compromisos. Los argumentos que da la mente siempre parecen lógicos, sensatos y como en el caso de Tsondru, es fácil quedar atrapados en un “lógica perezosa”.

Te invito esta semana seas conciente cuando “lelo” comience a seducirte y con paciencia resistas a esta seducción y escojas las acciones que forjan al ser que logra las metas que  deseas: hacer esa llamada para cerrar una venta, hacer esas 3 citas con clientes, salir de tu cama a las 6:15 am para correr esos 20 minutos, meditar 30 minutos antes de dormir, ahorrar $500, … Te aseguro que te sorprenderás de lo mucho que puedes avanzar con estas pequeñas acciones.

Muchas gracias por tu tiempo y me encantará escuchar tus comentarios.

domingo, 26 de junio de 2011

Logra mejora tus resultados empresariales haciendo ejercicio


Cada vez que ejercitamos nuestros músculos éstos mejoran su desempeño, permitiéndonos lograr mejores resultados y retos más grandes.  Al igual que nuestros músculos, al ejercitarse el cerebro también mejora su desempeño, logrando asimismo mejores resultados y alcanzar retos más  grandes.

Esta hipótesis está respaldada por evidencia científica que quiero compartir contigo.  En particular sobre cómo el ejercicio físico te puede ayudar a mejorar tu desempeño empresarial.

Estudios médicos han encontrado que el ejercicio aumenta la actividad cerebral de los lóbulos frontales y del hipocampo.lóbulos frontales y del hipocampo. Ésta actividad se relaciona con funciones necesarias para un buen desempeño empresarial.
De acuerdo con los doctores Stuss & Alexander, el lóbulo frontal es el encargado principal de desarrollar funciones ejecutivas en el cerebro, como la planeación, memoria de trabajo, fluidez (diseño y verbal), solución de problemas complejos, flexibilidad mental, generación de hipótesis, estrategias de trabajo, seriación y secuenciación.  En otros estudios el doctor Fernández-Duque explica que las porciones polares de la corteza prefrontal dorsolateral se encuentran relacionadas con los procesos de mayor jerarquía cognitiva como la metacognición, permitiendo la auto-evaluación (monitoreo) y el ajuste (control).

Todas esta funciones ejecutivas las ejercemos día a día en nuestras empresas o centros de trabajo.  Por ello, al estimular por medio del ejercicio físico  nuestro lóbulo frontal estaremos poniendo en forma nuestro cerebro para mejorar el desempeño de las funciones mencionadas arriba, incluyendo nuestra planeación, resolución de problemas complejos, flexibilidad mental, generación de hipótesis, estrategias de trabajo, seriación y secuenciación y capacidad de aprendizaje.  Esto nos permitirá estar mejor preparados para enfrentar y alcanzar retos más  grandes.

Sin duda, esta es una hipótesis con bases científicas; para probarlo lo más importante es que tu vivas tu experiencia.  Por eso te invito al reto de la mujer dormida (www.retomujerdomida.com) para mejorar tu desempeño físico y mental y en consecuencia, tu éxito empresarial.

Mi nombre es Gabriel Uribe y será un honor contar con tu presencia en el reto y escuchar tus comentarios.
Sígueme en: twitter @GabrielUribe
 

viernes, 17 de junio de 2011

Así es como tu suerte cambia para mejor:

Kozo Nishino
"La fortuna florece a la luz
de la energía de vida.
Si tenemos más energía de vida,
entonces nos volvemos  fuertes
y lleno de vitalidad,
y nuestra suerte cambia. "



Este poema nos permite reflexionar la alianza que forma el cuerpo y la mente. 
MUEVETE para MEJORAR TU SUERTE. 
Mi nombre es Gabriel Uribe y deseo que tengas mucha suerte.

GENERA TU FORTUNA: www.retomujerdormida.com

lunes, 16 de mayo de 2011

Date permiso de vivir sin etiquetar tus vivencias.


Quiero compartir contigo el relato de un libro que hace unos años  compre a mis sobrinas y provocó en mi un cambio de paradigma, sobre como calificaba o etiquetaba los acontecimientos de mi vida. Deseo en verdad que esto te permita por lo menos cuestionar las etiquetas o calificativos que le pones hoy en día a tus experiencias.
Del Libro “La suerte de Ozu”  de Claudia Rueda, del Fondo de Cultura Económica.
“Hace muchos años, en tiempo de guerra, un buen hombre y su hijo vivían en una granja. La gente del pueblo los consideraba ticos porque tenían un caballo. Una mañana al entrar en el establo OZU, el hijo, encontrón que su caballo había escapado. Corrió hacia donde estaba su padre. Le contó lo que había visto y le dijo que era lo peor que les había pasado. Al día siguiente, cuando Ozu limpiaba el establo escuchó unos caballos galopando a lo lejos. Salió a mirar qué pasaba y se encontró con que su caballo volvía a la granja acompañado de una manada de potros salvajes. Al ver esto, Ozu corrió hacia la casa gritando: -¡Nuestro caballo ha vuelto y nos ha traído una manada de potros! ¡Esto es lo mejor que nos ha pasado! Su padre, muy sabio, le contestó:-¿Estás seguro? ¿Cómo lo puedes saber?
Esa misma tarde, Ozu quiso domar a uno de sus nuevos potros. En cuanto el caballo sintió el peso sobre su lomo, empezó a saltar sin control y Ozu cayó al suelo, rompiéndose un brazo. Ya en su cama, adolorido, le dijo a su padre que la llegada de los potros eran lo peor que le había pasado. Nuevamente, su padre volvió a preguntarle:-¿Estás seguro?¿Cómo lo puedes saber?
A la mañana siguiente, el padre y su hijo se despertaron al oír unos fuertes golpes en la puerta de la casa. Eran unos soldados que venían a reclutar a Ozu para el ejército. El padre llevó a los soldados al dormitorio de su hijo y les dijo que podían llevárselo. El capitán lo miró detenidamente y comentó muy serio: - Así no nos sirve –y salió de la casa seguido por los otros soldados. Ozu, aliviado, le dijo a su padre: -¡Que suerte he tenido! Pero su padre, muy sabio, le contestó una vez más: -¿Estás seguro?¿Cómo lo puedes saber?”
Espero que en esta semana cuando suceda algo inesperado en tu vida en vez de calificarlo de “terrible”, “malo”, “excelente”, “bueno”, pregúntate ¿cómo lo puedes saber? y date permiso de simplemente de  vivir la experiencia y esperar que la vida te sorprenda.
Muchas gracias. 
 

lunes, 2 de mayo de 2011

ELEGIR una herramienta para logra el éxito.


ELEGIR es una herramienta muy poderosa para logra el éxito.
Quiero compartir contigo el poder que conlleva el “ELEGIR”.
Cuando algunos de mis clientes se encuentran estancados en alguna situación personal o empresarial como no vender lo suficiente, no sé a quien hablarle para vender, no sé como vender, no sé a quien vender mis servicios, no sé como motivar a mis personal, no sé como ser empresario, no sé como encontrar trabajo, no sé como ganar dinero, etc. 

 Estas línea de pensamiento te mantiene en estados poco creativo y lleno de miedo.
Ya que, bajo esa línea de pensamientos es muy fácil generar una serie de respuestas que no llevan a la solucionar el problema.

POR EJEMPLO:
Un cliente dice:
No tengo dinero.
No tengo dinero porque no vendo lo suficiente.
No vendo lo suficiente por qué no sé como vender,
O no vendo lo suficiente por qué no sé a quien venderle.
O no vendo lo suficiente por qué no sé que vender.
Por lo tanto, sigo sin tener dinero.

Esta lógica de pensamiento nos explica por qué no logra los resultados pero no soluciona el problema ya que se genera un circulo vicioso con las posibles soluciones.
POR EJEMPLO:
Un cliente dice:
No tengo dinero.
No tengo dinero porque no vendo lo suficiente.
No vendo lo suficiente por qué no sé como vender…
Necesito capacitarme en como vender…
NO tengo dinero para capacitarme…
Por lo tanto, sigo sin tener dinero.

Para romper el circulo vicioso que se genera con esta línea de pensamientos es muy importante, la distinción de ELEGIR la cual te pone en una posición que permite tomar acción que te acerquen a la solución.
POR EJEMPLO:
Un cliente dice:
No tengo dinero.
No tengo dinero porque no vendo lo suficiente.
No vendo lo suficiente por qué no sé como vender.
ELIJO, vender.
ELIJO llamar a un amigo a que me explique como vende.
ELIJO llamar a 3 personas y pedir una cita, etc.
No vendo lo suficiente por qué no sé a quien venderle.
ELIJO, tomar mi agenda y ELEGIR a 20 personas para llamarles.
No vendo lo suficiente por qué no sé que vender.
ELIJO, escoger 1 servicio que se hacer y venderlo.
ELIJO, comprar algo y revenderlo, etc.

Al Elegir le estamos permitiendo a nuestro cerebro trabajar desde su parte más creativa y nos permite ir hacia delante.
Ahora te dejo estas preguntas que deseo sean valiosas para ti. 

¿Qué puedes elegir ahora que te permitirá tener la libertad financiera o de tiempo que requieres?
¿Qué eliges hacer para superar las metas que tu jefe te puso?
¿A quién eliges para que sea tu próximo gran cliente?
¿Qué producto será tu siguiente CASH COW?


Muchas gracias por tu tiempo y deseo que ELIJAS. 

Mi nombre es Gabriel Uribe 
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martes, 1 de marzo de 2011

¿Qué harías con tu vida?

Quiero compartir contigo el capítulo 47 del libro Fearless de Steve Chanler por qué deseo que en este mes te puedas poner en acción de forma audaz y sin miedo para crear de tu vida una obra maestra.

Capítulo 47 ¿Qué harías con tu vida?
Del Libro Fearless de Steve Chanler.
¿Qué harías si no existira posibilidad de fracasar? ¿Si fracasar no fuera posibilidad, que harías con tu vida ahora mismo?

lunes, 31 de enero de 2011

La mariposa y nuestros retos

Me encontre este cuento que me parece que puede darte pespectiva sobre el tiempo y el esfuerzo.
Un hombre encontró un capullo de mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, mientras la mariposa luchaba por salir del capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar el cuerpo a través del pequeño orificios del capullo, hasta que llegó un momento en el que dejo de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento y parecía que se había atascado. Entonces el hombre, bondadosamente, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó un lado del orificio del capullo para hacerlo más grande. Así por fin, la mariposa pudo salir.
Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se estiraran y crecieran lo suficiente para soportar el cuerpo, que se contraería al reducirse la hinchazón. Ninguna de las dos situaciones sucedieron. La mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha de la mariposa para salir del diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba los fluidos del cuerpo de la mariposa hacia las alas, para que estuviesen grandes y fuertes para volar.
La libertad y el volar solamente podrían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también se le quitó su esencia.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si se nos permite progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiremos en inválidos. No podremos crecer y ser fuertes, ni ser nosotros mismos.
¡Cuánta verdad hay en esto! Cuántas veces hemos querido elegir el camino corto para salir de las dificultades, tomando unas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.
Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar, y que a través de nuestros esfuerzos y caídas somos fuertes, así como el oro es refinado por el fuego.
Qué tanto estás hoy en día poniendote metas que verdaderamente te demanden un esfuerzo verdadero para lograrlas.

lunes, 3 de enero de 2011

¿PARA QUÉ O POR QUÉ LO HAGO?


¿PARA QUÉ O POR QUÉ LO HAGO?


Hoy quiero escribir con el objetivo de abonar al esfuerzo de mi misión para lograr transformar seres humanos para que sigan logrando sus metas, que sin duda cada vez son más grandes.
Antes que nada quiero agradecerte a ti estimado lector y a la redacción de la Revista PYME adminístrate hoy,  por permitirme ser parte de su labor de brindarle a  los empresarios  y profesionistas independientes como tú y como yo, herramientas de guía práctica que nos permitan desarrollarnos mejor tanto como profesionistas como líderes de nuestras empresas, en resumen cumplir nuestras metas.
Muchas gracias por permitirme ser parte de este primer número de 200 pasos. Y a ti lector por invertir tu tiempo en la búsqueda de mejorar cada día tu negocio y práctica profesional.
Para motivarte a lograr tus metas quiero invitarte a reflexionar sobre el por qué y para qué estás haciendo lo que estas haciendo el día de hoy en tu negocio. Para ello te quiero compartir una experiencia personal y un ejercicio que me ha permitido tener mayor claridad y continuar en el camino que hace algunos años decidí recorrer.
Primero, te pido que recuerdes la escena de “Alicia en el País de las -Maravillas”  en donde Alicia se encuentra en una encrucijada y se encuentra con el gato sonriente al que ella le pregunta: “¿Qué camino debo tomar?” Y él le contesta: “¿Depende a dónde quieras ir tú?” Alicia contesta “Eso no importa si tu me dices”, y el gato la interrumpe diciendo “Entonces no importa el camino que escojas”.
Una situación parecida a la de Alicia la viví a principios del año 2009 cuando las cosas no iban tan bien en mi empresa. Las deudas con empleados y proveedores se acumulaban y los ingresos no ingresaban.
Fue tan duro que yo mismo comencé a buscar empleo, después de tanto esfuerzo por independizarme. Obviamente eso no dio muchos resultados ni esperanza a mis colaboradores. Un buen día hablando con mi novia (hoy mi esposa) me puse a recordar el propósito que tuve al comenzar mi propio negocio. En ese instante el propósito lo tenía muy claro y era “ayudar a personas y organizaciones para que las organizaciones perduren a sus fundadores”. El simple hecho de recordar la razón por la cual comencé mi empresa me hizo darme cuenta que el camino que estaba tomando, buscando empleo, no sumaba al “para qué” empecé mi negocio; mucho menos me acercaba adonde yo quería ir.  
El hecho de recordar el por qué o para qué comencé mi negocio le dio sentido a las acciones que hacíamos mi equipo y yo, reiteró su relevancia. Se volvió importante simplemente el hacer las llamadas para pedir citas, solicitar referencias  o crear un curso on-line en el encierro ocasionado por la Influenza.  El tenerlo claro me ha dado empuje para sobrepasar los valles que en mi negocio se han presentado.
Ahora te pido que recuerdes un día en el que en tu negocio las cosas no hayan salido como las planeaste. Sí, ese día en el que hacía falta algo de dinero para la nómina o para pagar los impuestos; o tal vez, ese día que te dieron un contrato en el cual te diste cuenta que para terminar, tenías que poner más tiempo o dinero del que pagaba la factura.
Sé que éstos recuerdos pueden volverse un poco dolorosos, pero espero que el fin lo justifique. Ahora te pido que te preguntes “¿por qué hice hasta lo imposible por pagar la nomina, pagar los impuestos o terminar el contrato, aún a sabiendas que no iba a ganar lo que estaba cotizado?” Si apenas estas comenzando tu negocio te pido que te preguntes cual será la razón que te permita sobrepasar esos momentos no tan fáciles.
En esta época de fin de año quiero proponerte hacer un ejercicio que abone a lograr más claridad sobre tu “por qué o para qué”.
Escribe y contesta en una hoja de papel estas dos preguntas:
1. ¿Qué es lo que más deseo en la vida?
2. ¿Qué quiero para este planeta?
El segundo paso, es que pienses en la cantidad de dinero que requieres mensualmente para vivir holgadamente. Esa cantidad multiplícala por 12 para que te dé el monto anual de ingresos deseados. Toma 75 (esperanza de vida en promedio en México)  y resta tu edad actual. El resultado multiplícalo por el monto anual del ingreso deseado.
EJ: 50,000 mensuales X 12 meses =$600,000 ingresos anuales
75-35 (años edad actual)=40
40 X 600,000= 24 millones
Imagina que ahora mismo el banco te llama y te dice que tienes exactamente esa cantidad de dinero en tu cuenta personal. La única condición que te pone el banco es que solamente puedes retirar mensualmente una cantidad igual a los ingresos mensualmente requeridos; para el caso del ejemplo solamente $50,000 mensuales.
Partiendo de este supuesto, te pido que contestes la siguiente pregunta:  
3. ¿Qué haría con mi tiempo en esta situación?
Te pido que compares las respuestas de las dos primeras preguntas con esta tercera. Esta respuesta te podrá dar un bosquejo sobre tu propósito o el para qué de tú negocio. Ahora recuerda qué intención tenías cuando comenzaste tu negocio o como profesionista. ¿Se parecen o no?
Para terminar este artículo y con el PROPÓSITO de que puedas lograr cambios que mejoren tu negocio y tu profesión, y a la larga te lleven a estar en línea con las dos primeras respuestas, te propongo estas dos reflexiones.
La primera, es sobre tu comunicación, ¿cuántas personas en tu organización o de tus clientes conocen claramente el propósito o el para qué de tu negocio o del ejercicio de tu profesión?¿Qué podrías hacer para que se aumente ese número?
La segunda, es sobre tu actividad. Al día de hoy lo qué esta haciendo tu empresa o lo qué estas haciendo en tu práctica profesional, abona a tu “propósito” o tu “para qué”. Es decir, tu negocio o práctica profesional actual aporta hacia las dos primeras respuestas respeto a lo qué más deseas en la vida, a lo que quieres para este planeta o te permite hacer con tu tiempo lo que quieres. Si encuentras espacio para mejora, ¿Qué podrías hacer para que esto mejore?
Muchas gracias por tu tiempo y me encantaría escuchar tus comentarios y experiencias, escríbeme a:
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lunes, 23 de agosto de 2010

Toma encuenta tus fuerzas


Del libro:
La estrategia del Dragón de Analía Lábbate y Karina Qian Gao. V&R Editoras.
Tán Láng Dáng Ché El Saltamontes y el Carro.
Un Saltamontes, orgulloso de su fuerza, pasaba el día admirando sus brazos largos y resistentes. Al compararse con las otras especies que lo rodeaban, se sentía muy poderoso, ya que consideraba que ninguna persona a podía igualarlo. Un día, creyéndose invencible, intento detener con sus brazos un carro que circulaba por el camino. Éste pasó por encima del saltamontes sin notarlo. “Debería haber evaluado objetivamente mi propia capacidad antes de enfrentarme ciegamente a este desafío” alcanzó a reflexionar el saltamontes antes de emitir su último suspiro.
Cuando vayas a establecer tus metas toma en cuenta tus capacidades actuales y comienza con algo que sea retador pero que no sea tan grande que te vaya a desmotivar o aplastar.
Por ejemplo; si quieres aumentar correr un maratón, considera entrenar primero para una carrera de 5km luego una de 10km, después una de 21km y así hasta que tu cuerpo y mente estén listos para correr el maratón sin ningún problema.
Te pido que me digas, que aplicación tendría fábula en tú vida personal o de negocios.

jueves, 22 de julio de 2010

Algo para REFLEXIONAR

Del libro “METAS” Estrategias prácticas para determinar y conquistar sus objetivos de Brian Tracy, me pareció muy interesante este tema.
Únase al 3% superior.
“Mark McCormack en su libro What They don´t teach you at Harvard Business School habla de un estudio realizado en Harvard entre 1979 y 1989. En 1979, se pregunto a los graduados del programa MBA:”¿Se ha fijado por escrito unas metas claras para el futuro y ha hecho planes para alcánzalas?” Resultó que sólo el 3% de los graduados tenían metas y planes por escrito. Un 13% tenía metas, pero no las había puesto por escrito. Todo un 84% no tenía ninguna meta específica, salvo disfrutar del verano.
Diez años después, en 1989, los investigadores entrevistaron, de nuevo, a los miembros de aquella clase. Descubrieron que el 13% que tenía metas no escritas ganaban, como promedio, el doble que el 84% de estudiantes que no tenían ninguna meta. Pero lo más sorprendente fue que el 3% de graduados que tenía unas metas claras y escritas cuando dejo Harvard estaba ganando, como promedio, diez veces más que el restante 97% de graduados juntos. La única diferencia entre los grupos era la claridad de las metas que se habían fijado al graduarse”.
Si bien es cierto, este estudio se realizo el siglo pasado, los resultados de este estudio siguen teniendo validez en el día de hoy.
¿Y tú ya tienes ya escribiste tus metas y objetivos?

jueves, 26 de noviembre de 2009

miércoles, 3 de junio de 2009

UNA RUTINA PARA ORGANIZACIONES Y EMPRESAS.

Mejora tu rendimiento y el de tu equipo.
Tengo que confesar que a mis 33 años no había corrido ninguna carrera, es más, me molestaba mucho correr. Pero hace 10 meses participé por primera vez en una carrera de 10K; la idea fue de mi novia y accedí por distracción. Hoy, ya corrí otra de 10km. y estoy comenzando a entrenar para mi primer media maratón (21km).
He encontrado en esta experiencia fabulosas enseñanzas, que quiero compartir para contribuir a que logres los objetivos que te plantees, tanto en tus organizaciones como en tu vida.
En esta ocasión me gustaría hablarte de mi “Rutina de Entrenamiento” o lo que le podemos llamar un Plan de Acción Gradual.
El primer día de entrenamiento para la primera carrera, comenzamos con algo así como 15 minutos a trote medio, realmente más bien como una caminata rápida. El segundo día, fueron 20 minutos; el tercero, 25 minutos y el cuarto día 20 minutos de nuevo. Con el paso de los días el entrenamiento comenzó a aumentar tanto en tiempo como en distancia, llegando en 5 semanas, a recorrer 10K en una hora.
En este entrenamiento yace una de las actividades más importante para lograr cambios sostenibles a largo plazo y cumplir objetivos. Esta actividad es elaborar un plan de acción gradual el cual, en resumen, implica realizar pasos pequeños pero constantes para llegar a la meta.
Un ejemplo de un Plan de Acción Gradual es el de Javier , que tenía por objetivo duplicar su facturación, sin invertir en nueva fuerza de ventas.
De la misma manera en que mi entrenamiento fue dividido en 5 semanas, lo primero que hice con Javier fue dividir su “entrenamiento” en 4 períodos, de 90 días cada uno.
En segundo lugar, mi entrenamiento comenzó con tiempo y distancias cortas y sencillas y poco a poco fue aumentando; comenzó con 15 minutos y alcanzó 60 minutos. El plan del entrenamiento logró mantenerme motivado y evitar lesiones que me sacaran del juego.
Con Javier comenzamos a trabajar de la misma manera, aumentando paulatina y gradualmente. El esfuerzo de su equipo de ventas estuvo enfocado durante el primer periodo en aumentar solamente una cuarta parte de la intensidad de su facturación. En el caso de Javier esto representaba flujos de efectivo extras que oscilaban entre 12mil y 25 mil pesos. En el segundo periodo, la fuerza de ventas de Javier se enfocó en aumentar sus ingresos en una tercera parte, logrando así una facturación extra mensual entre 16mil y 33mil pesos.
Así, Javier logró duplicar su facturación sin ninguna lesión (sin pérdidas ni despedidos), poco después de 15 meses de “entrenamiento.”
Una de los principales errores que he visto a la hora de plantearnos objetivos o plantearle metas a nuestros colaboradores, es buscar resultados inmediatos. Incluso sin considerar que es más importante formar nuevos hábitos en ti o en tus colaboradores --como hacer ejercicio, tener una vida más sana, mayor salud, mejor condición física-- estos pequeños pasos nos permitirán lograr mayores y más ambiciosas metas cada día. El caso de Javier es un gran ejemplo, ya que su fuerza de ventas continuó con un paso ascendente, aún después que el programa terminó, ya que estaban “en forma”, sabía como hacerlo y confiaban en que podían hacerlo.
Te propongo ahora que te tomes un tiempo esta semana para reflexionar acerca de ¿Cómo están tus músculos empresariales? ¿Cómo podrías mejorar tu planeación de objetivos o entrenamiento empresarial u organizacional? Por lo pronto, yo continuaré con mi entrenamiento, aumentando diez minutos cada vez.
Mi nombre es Gabriel Uribe, te agradezco tu tiempo y me encantaría escuchar tus comentarios y experiencias. Escríbeme a:
guribe@centrumsite.com y visita nuestro blog
http://centrummexico.blogspot.com/

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