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lunes, 3 de octubre de 2011

Fórmula para evitar el crecimiento por tacañísimo y perdida de tiempo.



Quiero compartir contigo en este mes la uno de los aprendizajes que tuve al terminar de leer el libro “Las 5 grandes metas que guiarán tu vida” de John P. Strelecky. En este libro el autor presenta una formula para evitar tacañísimo en nuestras organizaciones.
La mayor parte de las decisiones de la vida empresarial, están hechas con esta fórmula matemáticas básicas, C+E=O donde C es el Costo,  E es Esfuerzo y O es lo obtenido. Es decir, lo que cuesta más el esfuerzo que haremos nos dará un el resultado obtenido. Sin embargo, la mayoría de las veces cuando solamente nos concentramos en esta fórmula sufriremos de Tacañitis o perdida de tiempo, la propuesta es para aumentar nuestro abundancia y esto significa que la fórmula debe de traducirse así C+E  poniendo el enfoque en que O debe de ser mayor que C y E.
Muchas personas pueden sufrir estancamiento o falta de crecimiento en sus organizaciones al tomar una decisión sobre invertir en abrir un nuevo mercado, contratar o entrenar a alguien, adquirir un nuevo producto o servicio, etc si basan  su toma de decisiones únicamente en el Costo o se quedan preocupados por el Esfuerzo necesario para lograr. Lo importante de la fórmula es que lo Obtenido siempre sea mayor que la combinación de costo y del esfuerzo, es decir, si lo obtenido es mayor, vale la pena hacerlo.
Durante la historia el protagonista se pregunta sobre una inversión en libros de medio millón de dólares al año  para sus empleados y el razonamiento es el siguiente. Medio millón de dólares en libros a primera vista parece mucho, esto significa 4 libros de 10 dólares al año por empleado.
El personaje dice si selecciono buenos libros que tengan un beneficio práctico e inmediato para las personas que trabajan conmigo. La pregunta real es… tras leer los cuatro libros que les compre, ¿mi gente tomará por lo menos 41 dólares de mejores decisiones, o será 41 dólares más productivos, o tendrán una idea que valga por lo menos 41 dólares sobre como dirigir a sus equipos, o podrán resolver problemas 41 dólares más rápido, porque ahora tiene referencias comunes y métodos de trabajar?
Al ser su respuesta es: por supuesto que sí. Mientras O exceda a C+E, la inversión es buena. Además, no sólo utilizarán esa información una vez ya que obtengo el beneficio de su crecimiento durante todo el tiempo en el que trabajen conmigo, así que la inversión se hace.
A pesar de que este ejemplo es ficticio puedo decirte con certeza que algunos de mis clientes han estado en situaciones que han dejado de ganar dinero por solo tomar en cuenta el Costo y el Esfuerzo de una decisión. Por  ejemplo, No contratar a un operador de maquina que puede facturar 50 mil pesos mensuales a un costo de contratación de 12 mil mensuales, aun contabilizando 3 meses de pura capacitación durante el primer mes de trabajo este operador podría generar para la empresa más dinero.

Así que la próxima vez que tengas que tomar una decisión revisa que tu fórmula sea  C+E
Te dejo con esta reflexión por parte del autor “para lograr trabajar en un corporación y ser uno de los principales ejecutivos, o CEO, tienes que ser capaz de comprender la fórmula C+E
Mi nombre es Gabriel Uribe y me encantará escuchar tus comentarios, me puedes seguir en: 
twitter:@GabrielUribe

martes, 1 de marzo de 2011

¿Qué harías con tu vida?

Quiero compartir contigo el capítulo 47 del libro Fearless de Steve Chanler por qué deseo que en este mes te puedas poner en acción de forma audaz y sin miedo para crear de tu vida una obra maestra.

Capítulo 47 ¿Qué harías con tu vida?
Del Libro Fearless de Steve Chanler.
¿Qué harías si no existira posibilidad de fracasar? ¿Si fracasar no fuera posibilidad, que harías con tu vida ahora mismo?

lunes, 31 de enero de 2011

La mariposa y nuestros retos

Me encontre este cuento que me parece que puede darte pespectiva sobre el tiempo y el esfuerzo.
Un hombre encontró un capullo de mariposa y se lo llevó a casa para poder ver a la mariposa cuando saliera. Un día vio que había un pequeño orificio y entonces se sentó a observar por varias horas, mientras la mariposa luchaba por salir del capullo.
El hombre vio que forcejeaba duramente para poder pasar el cuerpo a través del pequeño orificios del capullo, hasta que llegó un momento en el que dejo de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento y parecía que se había atascado. Entonces el hombre, bondadosamente, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó un lado del orificio del capullo para hacerlo más grande. Así por fin, la mariposa pudo salir.
Sin embargo, al salir la mariposa tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.
El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se estiraran y crecieran lo suficiente para soportar el cuerpo, que se contraería al reducirse la hinchazón. Ninguna de las dos situaciones sucedieron. La mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas... Nunca pudo llegar a volar.
Lo que el hombre en su bondad y apuro no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y la lucha de la mariposa para salir del diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba los fluidos del cuerpo de la mariposa hacia las alas, para que estuviesen grandes y fuertes para volar.
La libertad y el volar solamente podrían llegar luego de la lucha. Al privar a la mariposa de la lucha, también se le quitó su esencia.
Algunas veces las luchas son lo que necesitamos en la vida. Si se nos permite progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiremos en inválidos. No podremos crecer y ser fuertes, ni ser nosotros mismos.
¡Cuánta verdad hay en esto! Cuántas veces hemos querido elegir el camino corto para salir de las dificultades, tomando unas tijeras y recortando el esfuerzo para poder ser libres.
Necesitamos recordar que nunca recibimos más de lo que podemos soportar, y que a través de nuestros esfuerzos y caídas somos fuertes, así como el oro es refinado por el fuego.
Qué tanto estás hoy en día poniendote metas que verdaderamente te demanden un esfuerzo verdadero para lograrlas.

lunes, 3 de enero de 2011

¿PARA QUÉ O POR QUÉ LO HAGO?


¿PARA QUÉ O POR QUÉ LO HAGO?


Hoy quiero escribir con el objetivo de abonar al esfuerzo de mi misión para lograr transformar seres humanos para que sigan logrando sus metas, que sin duda cada vez son más grandes.
Antes que nada quiero agradecerte a ti estimado lector y a la redacción de la Revista PYME adminístrate hoy,  por permitirme ser parte de su labor de brindarle a  los empresarios  y profesionistas independientes como tú y como yo, herramientas de guía práctica que nos permitan desarrollarnos mejor tanto como profesionistas como líderes de nuestras empresas, en resumen cumplir nuestras metas.
Muchas gracias por permitirme ser parte de este primer número de 200 pasos. Y a ti lector por invertir tu tiempo en la búsqueda de mejorar cada día tu negocio y práctica profesional.
Para motivarte a lograr tus metas quiero invitarte a reflexionar sobre el por qué y para qué estás haciendo lo que estas haciendo el día de hoy en tu negocio. Para ello te quiero compartir una experiencia personal y un ejercicio que me ha permitido tener mayor claridad y continuar en el camino que hace algunos años decidí recorrer.
Primero, te pido que recuerdes la escena de “Alicia en el País de las -Maravillas”  en donde Alicia se encuentra en una encrucijada y se encuentra con el gato sonriente al que ella le pregunta: “¿Qué camino debo tomar?” Y él le contesta: “¿Depende a dónde quieras ir tú?” Alicia contesta “Eso no importa si tu me dices”, y el gato la interrumpe diciendo “Entonces no importa el camino que escojas”.
Una situación parecida a la de Alicia la viví a principios del año 2009 cuando las cosas no iban tan bien en mi empresa. Las deudas con empleados y proveedores se acumulaban y los ingresos no ingresaban.
Fue tan duro que yo mismo comencé a buscar empleo, después de tanto esfuerzo por independizarme. Obviamente eso no dio muchos resultados ni esperanza a mis colaboradores. Un buen día hablando con mi novia (hoy mi esposa) me puse a recordar el propósito que tuve al comenzar mi propio negocio. En ese instante el propósito lo tenía muy claro y era “ayudar a personas y organizaciones para que las organizaciones perduren a sus fundadores”. El simple hecho de recordar la razón por la cual comencé mi empresa me hizo darme cuenta que el camino que estaba tomando, buscando empleo, no sumaba al “para qué” empecé mi negocio; mucho menos me acercaba adonde yo quería ir.  
El hecho de recordar el por qué o para qué comencé mi negocio le dio sentido a las acciones que hacíamos mi equipo y yo, reiteró su relevancia. Se volvió importante simplemente el hacer las llamadas para pedir citas, solicitar referencias  o crear un curso on-line en el encierro ocasionado por la Influenza.  El tenerlo claro me ha dado empuje para sobrepasar los valles que en mi negocio se han presentado.
Ahora te pido que recuerdes un día en el que en tu negocio las cosas no hayan salido como las planeaste. Sí, ese día en el que hacía falta algo de dinero para la nómina o para pagar los impuestos; o tal vez, ese día que te dieron un contrato en el cual te diste cuenta que para terminar, tenías que poner más tiempo o dinero del que pagaba la factura.
Sé que éstos recuerdos pueden volverse un poco dolorosos, pero espero que el fin lo justifique. Ahora te pido que te preguntes “¿por qué hice hasta lo imposible por pagar la nomina, pagar los impuestos o terminar el contrato, aún a sabiendas que no iba a ganar lo que estaba cotizado?” Si apenas estas comenzando tu negocio te pido que te preguntes cual será la razón que te permita sobrepasar esos momentos no tan fáciles.
En esta época de fin de año quiero proponerte hacer un ejercicio que abone a lograr más claridad sobre tu “por qué o para qué”.
Escribe y contesta en una hoja de papel estas dos preguntas:
1. ¿Qué es lo que más deseo en la vida?
2. ¿Qué quiero para este planeta?
El segundo paso, es que pienses en la cantidad de dinero que requieres mensualmente para vivir holgadamente. Esa cantidad multiplícala por 12 para que te dé el monto anual de ingresos deseados. Toma 75 (esperanza de vida en promedio en México)  y resta tu edad actual. El resultado multiplícalo por el monto anual del ingreso deseado.
EJ: 50,000 mensuales X 12 meses =$600,000 ingresos anuales
75-35 (años edad actual)=40
40 X 600,000= 24 millones
Imagina que ahora mismo el banco te llama y te dice que tienes exactamente esa cantidad de dinero en tu cuenta personal. La única condición que te pone el banco es que solamente puedes retirar mensualmente una cantidad igual a los ingresos mensualmente requeridos; para el caso del ejemplo solamente $50,000 mensuales.
Partiendo de este supuesto, te pido que contestes la siguiente pregunta:  
3. ¿Qué haría con mi tiempo en esta situación?
Te pido que compares las respuestas de las dos primeras preguntas con esta tercera. Esta respuesta te podrá dar un bosquejo sobre tu propósito o el para qué de tú negocio. Ahora recuerda qué intención tenías cuando comenzaste tu negocio o como profesionista. ¿Se parecen o no?
Para terminar este artículo y con el PROPÓSITO de que puedas lograr cambios que mejoren tu negocio y tu profesión, y a la larga te lleven a estar en línea con las dos primeras respuestas, te propongo estas dos reflexiones.
La primera, es sobre tu comunicación, ¿cuántas personas en tu organización o de tus clientes conocen claramente el propósito o el para qué de tu negocio o del ejercicio de tu profesión?¿Qué podrías hacer para que se aumente ese número?
La segunda, es sobre tu actividad. Al día de hoy lo qué esta haciendo tu empresa o lo qué estas haciendo en tu práctica profesional, abona a tu “propósito” o tu “para qué”. Es decir, tu negocio o práctica profesional actual aporta hacia las dos primeras respuestas respeto a lo qué más deseas en la vida, a lo que quieres para este planeta o te permite hacer con tu tiempo lo que quieres. Si encuentras espacio para mejora, ¿Qué podrías hacer para que esto mejore?
Muchas gracias por tu tiempo y me encantaría escuchar tus comentarios y experiencias, escríbeme a:
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lunes, 23 de agosto de 2010

Toma encuenta tus fuerzas


Del libro:
La estrategia del Dragón de Analía Lábbate y Karina Qian Gao. V&R Editoras.
Tán Láng Dáng Ché El Saltamontes y el Carro.
Un Saltamontes, orgulloso de su fuerza, pasaba el día admirando sus brazos largos y resistentes. Al compararse con las otras especies que lo rodeaban, se sentía muy poderoso, ya que consideraba que ninguna persona a podía igualarlo. Un día, creyéndose invencible, intento detener con sus brazos un carro que circulaba por el camino. Éste pasó por encima del saltamontes sin notarlo. “Debería haber evaluado objetivamente mi propia capacidad antes de enfrentarme ciegamente a este desafío” alcanzó a reflexionar el saltamontes antes de emitir su último suspiro.
Cuando vayas a establecer tus metas toma en cuenta tus capacidades actuales y comienza con algo que sea retador pero que no sea tan grande que te vaya a desmotivar o aplastar.
Por ejemplo; si quieres aumentar correr un maratón, considera entrenar primero para una carrera de 5km luego una de 10km, después una de 21km y así hasta que tu cuerpo y mente estén listos para correr el maratón sin ningún problema.
Te pido que me digas, que aplicación tendría fábula en tú vida personal o de negocios.

jueves, 22 de julio de 2010

Algo para REFLEXIONAR

Del libro “METAS” Estrategias prácticas para determinar y conquistar sus objetivos de Brian Tracy, me pareció muy interesante este tema.
Únase al 3% superior.
“Mark McCormack en su libro What They don´t teach you at Harvard Business School habla de un estudio realizado en Harvard entre 1979 y 1989. En 1979, se pregunto a los graduados del programa MBA:”¿Se ha fijado por escrito unas metas claras para el futuro y ha hecho planes para alcánzalas?” Resultó que sólo el 3% de los graduados tenían metas y planes por escrito. Un 13% tenía metas, pero no las había puesto por escrito. Todo un 84% no tenía ninguna meta específica, salvo disfrutar del verano.
Diez años después, en 1989, los investigadores entrevistaron, de nuevo, a los miembros de aquella clase. Descubrieron que el 13% que tenía metas no escritas ganaban, como promedio, el doble que el 84% de estudiantes que no tenían ninguna meta. Pero lo más sorprendente fue que el 3% de graduados que tenía unas metas claras y escritas cuando dejo Harvard estaba ganando, como promedio, diez veces más que el restante 97% de graduados juntos. La única diferencia entre los grupos era la claridad de las metas que se habían fijado al graduarse”.
Si bien es cierto, este estudio se realizo el siglo pasado, los resultados de este estudio siguen teniendo validez en el día de hoy.
¿Y tú ya tienes ya escribiste tus metas y objetivos?

jueves, 26 de noviembre de 2009

miércoles, 3 de junio de 2009

UNA RUTINA PARA ORGANIZACIONES Y EMPRESAS.

Mejora tu rendimiento y el de tu equipo.
Tengo que confesar que a mis 33 años no había corrido ninguna carrera, es más, me molestaba mucho correr. Pero hace 10 meses participé por primera vez en una carrera de 10K; la idea fue de mi novia y accedí por distracción. Hoy, ya corrí otra de 10km. y estoy comenzando a entrenar para mi primer media maratón (21km).
He encontrado en esta experiencia fabulosas enseñanzas, que quiero compartir para contribuir a que logres los objetivos que te plantees, tanto en tus organizaciones como en tu vida.
En esta ocasión me gustaría hablarte de mi “Rutina de Entrenamiento” o lo que le podemos llamar un Plan de Acción Gradual.
El primer día de entrenamiento para la primera carrera, comenzamos con algo así como 15 minutos a trote medio, realmente más bien como una caminata rápida. El segundo día, fueron 20 minutos; el tercero, 25 minutos y el cuarto día 20 minutos de nuevo. Con el paso de los días el entrenamiento comenzó a aumentar tanto en tiempo como en distancia, llegando en 5 semanas, a recorrer 10K en una hora.
En este entrenamiento yace una de las actividades más importante para lograr cambios sostenibles a largo plazo y cumplir objetivos. Esta actividad es elaborar un plan de acción gradual el cual, en resumen, implica realizar pasos pequeños pero constantes para llegar a la meta.
Un ejemplo de un Plan de Acción Gradual es el de Javier , que tenía por objetivo duplicar su facturación, sin invertir en nueva fuerza de ventas.
De la misma manera en que mi entrenamiento fue dividido en 5 semanas, lo primero que hice con Javier fue dividir su “entrenamiento” en 4 períodos, de 90 días cada uno.
En segundo lugar, mi entrenamiento comenzó con tiempo y distancias cortas y sencillas y poco a poco fue aumentando; comenzó con 15 minutos y alcanzó 60 minutos. El plan del entrenamiento logró mantenerme motivado y evitar lesiones que me sacaran del juego.
Con Javier comenzamos a trabajar de la misma manera, aumentando paulatina y gradualmente. El esfuerzo de su equipo de ventas estuvo enfocado durante el primer periodo en aumentar solamente una cuarta parte de la intensidad de su facturación. En el caso de Javier esto representaba flujos de efectivo extras que oscilaban entre 12mil y 25 mil pesos. En el segundo periodo, la fuerza de ventas de Javier se enfocó en aumentar sus ingresos en una tercera parte, logrando así una facturación extra mensual entre 16mil y 33mil pesos.
Así, Javier logró duplicar su facturación sin ninguna lesión (sin pérdidas ni despedidos), poco después de 15 meses de “entrenamiento.”
Una de los principales errores que he visto a la hora de plantearnos objetivos o plantearle metas a nuestros colaboradores, es buscar resultados inmediatos. Incluso sin considerar que es más importante formar nuevos hábitos en ti o en tus colaboradores --como hacer ejercicio, tener una vida más sana, mayor salud, mejor condición física-- estos pequeños pasos nos permitirán lograr mayores y más ambiciosas metas cada día. El caso de Javier es un gran ejemplo, ya que su fuerza de ventas continuó con un paso ascendente, aún después que el programa terminó, ya que estaban “en forma”, sabía como hacerlo y confiaban en que podían hacerlo.
Te propongo ahora que te tomes un tiempo esta semana para reflexionar acerca de ¿Cómo están tus músculos empresariales? ¿Cómo podrías mejorar tu planeación de objetivos o entrenamiento empresarial u organizacional? Por lo pronto, yo continuaré con mi entrenamiento, aumentando diez minutos cada vez.
Mi nombre es Gabriel Uribe, te agradezco tu tiempo y me encantaría escuchar tus comentarios y experiencias. Escríbeme a:
guribe@centrumsite.com y visita nuestro blog
http://centrummexico.blogspot.com/

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